Las Constelaciones Familiares constituyen uno de los más eficaces recursos terapéuticos de los últimos años, que nos permiten ampliar nuestra mirada, descubriendo que implicaciones sistémicas influye en aquello que aún no fluye en nuestras vidas.

Desde el momento en que entramos en esta vida, pertenecemos a un determinado sistema de relaciones familiares. Más tarde formamos también parte de otros sistemas, como el colegio, grupo de amigos, equipos de trabajo y más amplio, como religiones, culturas, países y al final el sistema del universo.

En todos estos sistemas se encuentran órdenes, en cada uno, de distinta manera que al respetarlos nos permiten avanzar y vivir en sintonía, en caso contrario, nos traban. Más fuertemente sentimos los órdenes en la familia. Si los respetamos, el amor en la forma de amor, salud, trabajo, dinero, éxito etc. puede fluir, por eso Bert Hellinger los llama los Órdenes del Amor.

Primero viene el orden, después el amor. Hellinger observó y comprobó que el amor puede desarrollarse en un orden correcto. Si existe un desorden, el amor por más grande que sea , no puede fluir en ningunas de sus formas:  amor, salud, trabajo, dinero, éxito, armonía etc.

A través del método de constelaciones, se busca identificar los puntos nodales que puedan estar afectando al individuo, al sistema familiar, laboral o social y que están dificultando el flujo organizado de la vida. A partir de allí, en la medida que el mismo sistema lo permita, se restaura el orden perdido, desatando estos puntos y permitiendo un nuevo fluir en la vida de las personas comprometidas. La importancia de las constelaciones familiares, radica no solamente en el hecho de que pueda permitimos sanar aspectos personales de nuestras

propias vidas; sino que, también nos permitirá restablecer un orden que va a favorecer a las generaciones venideras. Ya que se ha visto en la experiencia que muchos temas no resueltos en las familias, pueden terminar reproduciéndose y afectando a algún miembro de una generación posterior que de una manera muchas veces no conciente, termina identificándose con alguno de los miembros involucrados en la situación o conflicto no resuelto.

Los Órdenes del Amor, son los principios fundamentales, descubiertos por Bert Hellinger, que posibilitan el logro de relaciones plenas y satisfactorias entre seres humanos. Hellinger nació en Alemania en 1925, estuvo trabajando durante 16 años como misionero en una orden católica en Sudáfrica. Más tarde se hizo psicoanalista y a través de la Dinámica de grupo, el Análisis Transaccional y diversos métodos de Hipnoterapia. Llegó a desarrollar esta técnica sistémica y familiar, enfocando directamente en la solución. Su legado constituye uno de los instrumentos terapéuticos más eficaces para reorientar y sanar las relaciones en el seno de las familias y en todas las relaciones en general. Hoy en día, esta técnica es utilizada en Europa, Latinoamérica, Estados Unidos y Asia.Cada constelación es única e irrepetible y produce efectos no solamente en la persona para la cual se realiza sino también en los que representan y en los que la observan.

Las Constelaciones Sistémicas permiten mirar, comprender y sanar temas de nuestra historia familiar que permiten  luego sanar las relaciones que vamos desarrollando a lo largo de nuestras vidas. Cualquier pregunta o preocupación que lleven a una Constelación deberían ser sobre un problema, o una situación seria para el consultante

Se han convertido en un valioso recurso para llegar a lo profundo del alma individual y familiar para sanar, entre otros, temas tales como:

-Problemas y dificultades recurrentes de vida en los que se desee mejorar, y que hasta el presente han sido muy resistentes al cambio.

-Problemas de naturaleza relacional o familiar.

 -Organización de empresas, relaciones laborales, problemas en el ámbito

-Problemas de pareja; dificultad para encontrarla o para separarse.

-Dificultades vocacionales o problemas para desarrollar una actividad profesional satisfactoria.

-Problemas académicos y problemas relacionados con el ámbito educativo.

-Enfermedades físicas o psíquicas graves. Adicciones de trabajo, entre otros

.-Duelos congelados, secretos familiares; reconciliación con los traumas, poner orden en los lugares dentro de la familia, agradecer, perdonar, honrar y mirar con amor la propia vida y la de los otros etc.

Los efectos de la Constelación Familiar .

Al colocar la familia de una persona en una constelación familiar, es posible descubrir qué tipos de  enredos existen para esa persona.

Esto requiere que la persona use a representantes tomados del grupo, como los miembros de su familia de origen o de su familia actual. Si el tema a constelar fuera de otra índole que no fuera familiar, de la misma manera se eligen representantes que son parte de ese conflicto en particular.

Los representantes, dejándose llevar por el impulso interior, repentinamente sienten como las personas a las que representan y que nunca habían conocido antes. A veces, incluso tienen los mismos síntomas que ellas. Es extraño explicarlos con palabras,  pero sucede.

Para muchas personas, las constelaciones familiares han creado confusión y desconcierto, porque ellas contradicen muchas de nuestras creencias más queridas.

En una constelación, algo profundo es traído a la superficie en una forma muy simple. Entonces se pueden encontrar soluciones con el amor que se ha hecho visible, soluciones que pueden tener un efecto sanador en el alma. simplemente porque una realidad latente se ha manifestado.

Actualmente las Constelaciones Familiares han tomado fuerza a nivel mundial por su profundidad y por su capacidad de llegar de una manera sencilla y económica a muchas personas que están en el proceso de revisar y encontrar soluciones en sus vidas.

Campos Morfogenéticos

¿Qué es un campo morfogenético?

Los campos morfogenéticos o campos mórficos llevan información, no energía, y son utilizables a través del espacio y del tiempo sin pérdida alguna de intensidad después de haber sido creados. Son campos no físicos que ejercen influencia sobre sistemas que presentan algún tipo de organización inherente.

Rupert Sheldrake habla de los campos morfogenéticos, con lo que se refiere a patrones particulares que se han establecido en el pasado y que continúan llamando a los miembros de la familia y de esa forma son repetidos en las sucesivas generaciones.

Él ve las leyes naturales en esta forma, como recuerdos del tiempo cuando un organismo se desarrolló por primera vez.

Estos recuerdos o memorias continúan teniendo resonancia y continúan trabajando y repitiéndose en nuestras vidas.

Probablemente es también cierto en familias el que se repitan ciertos patrones. No hay impulso del campo de fuerzas para atravesarlos.

En orden a atravesarlos es necesario pararse fuera del campo, tal vez poniéndose en un nivel más elevado, desde el cual uno puede con coraje enfrentar y abrazar lo nuevo.

En consecuencia, es importante que cada uno sepa que  nos ocupamos de un proceso vivo que demanda movimiento en términos de crecimiento personal. Esta transición a un nivel más elevado es inherentemente espiritual, en cuanto a que uno se confía a algo más grande. Uno deja ir lo que es limitante, se mueve hacia lo que es más abierto y confía en que será guiado.