Constituyen un valioso recurso para llegar a lo profundo del alma individual y familiar y sanar temas tales como: dificultades recurrentes de vida en los que se desee mejorar, y que hasta el presente han sido muy resistentes al cambio ya sea de naturaleza relacional o familiar.

Temas de pareja: ya sea para encontrarla o para separarse; inquietudes sobre organización de empresas y  relaciones laborales; dificultades vocacionales o problemas para desarrollar una actividad profesional satisfactoria; cuestiones académicas y relacionados con el ámbito educativo; enfermedades físicas o psíquicas; adicciones; duelos congelados, secretos familiares; reconciliación con los traumas, poner orden en los lugares dentro de la familia, agradecer, perdonar, honrar y mirar con amor la propia vida y la de los otros.